Antón Costas confirma en la CEP que la economía española crecerá en 2020, a pesar de las amenazas internas y externas

Antón Costas confirma en la CEP que la economía española crecerá en 2020, a pesar de las amenazas internas y externas

Antón Costas confirma en la CEP que la economía española crecerá en 2020, a pesar de las amenazas internas y externas

Fecha: 18/02/2020

El catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona Antón Costas expresó un optimismo razonable al descartar una recesión económica en España en 2020, a la luz de los datos del último trimestre del 2019, durante su intervención en el Encuentro #ConCEP, que protagonizó esta mañana en la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP).
“Tenemos una tasa de crecimiento envidiable con relación a otros países del entorno de la UE. Y además”, alabó, “es un crecimiento bastante equilibrado, tanto en su comportamiento como desde el punto de vista sectorial, porque abarca las tres bases del crecimiento: el consumo, la inversión y el sector exterior”.
Por tanto, el catedrático confía en que la economía se ralentizará, sin que se vea seriamente perjudicada por posibles políticas económicas de centroizquierda. “Los Gobiernos tienen mucha menor capacidad de hacer cambios en la política económica de la que creen antes de llegar al poder”, aseguró.
Antón Costas también destacó la gran capacidad competitiva del tejido productivo nacional, que tenemos, afirma, poco interiorizada: “Hemos demostrado una capacidad de competir en situaciones duras de la que carece la mayoría de las economías de nuestro entorno”.
Sin embargo, advirtió que la economía tiene actualmente ante sí tres amenazas: una posible recesión, la desigualdad y la pobreza, y el cambio climático.
El experto recomendó a los empresarios agilizar la adopción de cambios en la gestión empresarial, ya que en los próximos años se va a incrementar exponencialmente la presión de los inversores y la sociedad para que la gestión empresarial vaya más allá de la cuenta financiera.
“La empresa deberá dar respuesta a la sostenibilidad de su actividad, al cambio climático, a la reducción de la pobreza y la desigualdad, así como a la sostenibilidad institucional”, más allá de que haya sido creada “para suministrar bienes y servicios a la sociedad y, con ese objetivo como meta, hacer rico a su propietario por el camino”, advirtió.
Ante el centenar de asistentes a su conferencia, Antón Costas instó a un mayor compromiso y una mayor sofisticación al relacionarse entre Organizaciones Empresariales, Administraciones Públicas, Universidades, Centros de investigación, etc., para buscar soluciones más eficaces, de menor coste y mayor productividad.
Cree que, aunque hasta ahora se analizaba a futuro, la crisis climática en realidad tiene ya efectos en el presente, lo cual la convierte en un shock para aquellos empresarios que no prevean cambios en su gestión corporativa.
“El cambio climático es un proceso espectacular de reajuste de capital que no veo como riesgo a medio plazo, sino como shock a un plazo muy inferior del que considerábamos. El impacto sobre el análisis del riesgo financiero es inmediato”, aseguró Costas, poniendo como ejemplo las recientes inundaciones del litoral en el Mediterráneo, con pérdidas inmobiliarias o de cosechas irreparables, en muchos casos.
Dedicó un apartado especial para hablar del impacto del Coronavirus sobre la economía mundial, y valora que, si bien a nivel nacional puede ser poco relevante, otras economías de la zona euro como Alemania o Francia se verán más afectadas.
“En un primer escenario, el PIB de China caerá en torno al 1%, pasando del 6 al 5%, lo que para España supondría apenas entre el 0,1 y el 0,2% anual. En el peor de los casos China no crecería en 2020, bajando del 6% previsto al 0% y reduciendo el crecimiento en España al 0,6% anual al final del ejercicio, y no lo veo”, subrayó.
Costas calcula, eso sí, que habrá cambios a medio y largo plazo en la cadena de suministro a nivel global. China se ha convertido en lo que denominó “enfermo cero de la economía mundial”, con severas deficiencias sanitarias y de seguridad general que han dejado al país en evidencia. En 2003 fue el síndrome respiratorio agudo grave, conocida por SARS por sus siglas en inglés; en 2008 la gripe aviar y actualmente el coronavirus, enumeró el experto.
“La producción de materia prima sensible regresará, sin ningún género de duda, a los estándares de países con una regulación al nivel de la FDA de Estados Unidos o de las autoridades sanitarias europeas”, concluye.