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La CEP demanda diálogo social para frenar la destrucción de tejido empresarial y empleo

La CEP demanda diálogo social para frenar la destrucción de tejido empresarial y empleo

Fecha: 04/04/2020

Los empresarios de Pontevedra insisten en que el Gobierno se asesore con las organizaciones empresariales para consensuar acciones efectivas que amortigüen el impacto de la crisis

La Confederación apunta que es necesario flexibilizar el mercado laboral y apoyar financieramente a las empresas

Tras los dramáticos datos del paro de marzo, la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) urge al Gobierno a dialogar para frenar la destrucción del tejido productivo y del empleo.

La confederación advierte que la crisis sanitaria ha provocado un escenario económico sin precedentes, y que las medidas adoptadas por el Ejecutivo Central hasta ahora no han sido efectivas ni conseguido amortiguar el impacto en las empresas.

Ello no ha impedido que se fueran adoptando decisiones y contradecisiones, utilizando la figura del Real Decreto Ley, cambiando la redacción de las normas de hora en hora, publicando las resoluciones prácticamente al filo de la medianoche, y dando lugar a una inseguridad jurídica igualmente inédita.

“Los que conocemos la realidad del tejido empresarial, su diversidad y sus urgencias en estos difíciles momentos somos los empresarios, las organizaciones empresariales. No pueden seguir dejándonos al margen. Ya tenemos suficiente con lo incierto de la situación como para lidiar también con la improvisación del Gobierno. No pueden seguir decidiendo sin escucharnos quienes ni son empresarios ni conocen nuestras necesidades”, expone el Presidente de la CEP, Jorge Cebreiros.

Desde la CEP subrayan que en 15 días esta crisis se ha llevado por delante tantos empleos como durante los cinco meses siguientes al inicio de la crisis financiera global del 2008.

Sólo en la provincia de Pontevedra, el paro se incrementó en 3.650 personas en marzo, una caída intermensual del 5,6%, y eso sin que el Ministerio de Seguridad Social haya incluido a los trabajadores afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs), ni a los que hayan causado alta en el Servicio Público de Empleo durante la última semana del mes. Para el resto del territorio nacional las cifras son igualmente preocupantes.

La Confederación reprocha que se les haya cobrado íntegra la cuota del mes de marzo a los autónomos, a pesar de que la actividad económica quedó restringida a mitad de mes. Desde el 14 de marzo la mayoría de los autónomos y muchas pymes han pasado de 100 a 0.

Con una población que permanece confinada desde hace 15 días, se ha producido una caída abrupta de la actividad y del consumo, excepto en el caso de los productos y bienes de primera necesidad. La economía doméstica, como ya se vivió en la crisis del 2008, ya acusa el impacto en el empleo y seguirá acusándolo si no se remedia.

“Cuanto peor le vaya a las empresas, peor comportamiento tendrá el mercado laboral y se perderán más puestos de trabajo, con la consiguiente caída de las rentas de las familias y, por ende, del consumo. Si partimos de la base que el Estado se financia con la recaudación de impuestos a contribuyentes y sector privado, no le conviene al Gobierno esta política de oídos sordos”, razona Cebreiros.

En línea con lo anterior, la CEP destaca que sin una economía productiva en funcionamiento y el consumo contenido -y cada vez más amenazado-, el Estado verá irremediablemente mermados sus ingresos, por lo que puede verse abocado a realizar ERTEs en la propia administración, desproporcionalmente sobredimensionada con 22 ministerios.

Por todo ello, la Confederación propone que el Ejecutivo negocie con las organizaciones empresariales medidas de flexibilización del mercado laboral, tanto para contratar como para gestionar lo que queda de crisis, así como también solicita que se articulen facilidades de pago y se flexibilicen las condiciones financieras y las medidas fiscales a las empresas.

“De nada van a servir las moratorias si, como se prevé y ya alertan desde importantes organismos internacionales, la recuperación será dura y lenta. Va a ser necesario que las empresas puedan acceder a financiación a interés cero y que se les facilite el pago todo lo que sea posible, evitando sanciones posteriores, para devolver a la normalidad al tejido productivo”, sostiene Cebreiros.