El presidente de la CEP participó en una mesa redonda organizada por el sindicato para debatir sobre salud laboral, condiciones de trabajo y el papel de las empresas de la provincia
El presidente de la CEP, Jorge Cebreiros, estuvo presente en el coloquio organizado por CC.OO en el que se abordó el absentismo laboral, exponiendo la posición de las empresas de la provincia ante algunos de los debates más complejos del ámbito laboral actual.
Cebreiros comenzó su intervención marcando una clara distinción de lo que se considera absentismo dentro del mundo empresarial, conformándose de ausencias injustificadas. Expuso la lucha llevada a cabo por parte de la Confederación Empresarial de Pontevedra desde años atrás para paliar este tipo de ausencias que tanto daño hacen al tejido productivo. “Ningún trabajador quiere enfermar, y ningún empresario quiere que sus trabajadores enfermen”, declaró Cebreiros.
La realidad de la mediana y pequeña empresa estuve en el eje central de su intervención, ya que este tipo de problemas causan un gran golpe a la organización de este tipo de negocios, poniendo el foco, asimismo, en la ‘hiperlegislación’ vigente que favorece a las grandes corporaciones y castigan a las pymes.
En el bloque dedicado a la Prevención de Riesgos Laborales en las empresas, el presidente de la patronal fue claro: La inmensa mayoría de los trabajadores y empresarios cumplen con las obligaciones vigente. La CEP lleva más de veinte años impulsando formación en PRL y sensibilizando a sus asociados en esta materia. Sin embargo, no eludió la complejidad de la normativa vigente.
“Desde 2018, las enfermedades mentales de han multiplicado por cinco, pero dudamos de que el trabajo sea el único factor implicado en este aumento de casos”, explicó. Ante los datos de siniestralidad, se mostró tajante con las empresas que no cumplen la normativa y las obligaciones en materia de prevención, llamando a la implicación de trabajadores y empresarios. “Aquellas que sí tengan la culpa, ninguna piedad”, añadió. No obstante, sí declaró rigor a la hora de asignar responsabilidades en las causas de los accidentes mortales, ya que los de causas naturales, accidentes de tráfico o in itinere responden a factores fuera del control empresarial.
Sobre la presión inspectora, Cebreiros ofreció una lectura desde la realidad cotidiana de las empresas asociadas: «La empresa no siente que haya pocos inspectores. Vivimos una presión real de la Inspección de Trabajo, es lo que percibimos dentro de la CEP«.
En el debate sobre el reconocimiento de contingencias profesionales y los procesos administrativos del INSS, Cebreiros señaló agilizar procesos «no siempre es posible«. La posición de la patronal es clara: la Administración, en todo lo que supone asumir costes, actúa con excesiva lentitud, y eso perjudica tanto a los trabajadores como a las empresas. Puso el foco en un fenómeno que resulta difícil de explicar, aquellas personas que permanecen en incapacidad temporal durante 18 meses y que, llegado el momento de valorar una incapacidad permanente, son declaradas aptas para trabajar. «La Administración tiene que ir más rápido, por el bien de los trabajadores y por el bien de las empresas«, concluyó.
Ante los datos aportados durante el coloquio sobre horas extraordinarias no pagadas o compensadas en Galicia, Cebreiros explicó que la CEP se posiciona siempre en contra de aquellos excesos de jornada no declaradas ni compensadas. Las empresas que no cumplen la legislación vigente deben responder ante la Inspección. «Es competencia desleal hacia todas aquellas que sí cumplen, y la CEP lucha por y para las que cumplen«, afirmó. Al mismo tiempo, puso en perspectiva la dimensión del fenómeno. En un mercado laboral gallego con más de 1.100.000 trabajadores, los afectados por esta práctica representan un porcentaje pequeño que no puede servir para caracterizar al conjunto del tejido empresarial.